Cuando el verano se moría y el otroño llamaba a nuestras puertas, vladivos y juliet15, se preparaban para una sorpresa.
Uno que manda un cuestionario, otra que lo contesta; unos correos que se cruzan, uno en "Asturiaslaverde", otra en "Zeviyafea"; unos números de teléfono que se envían y también unas señas; todo esto con el mosqueo y el recelo que producen las situaciones nuevas.
Tras unas semanas de tanteo y charla, una primera cita que llega; Vladivos que a Sevilla va, que
el país atraviesa para conocer en persona a su querida Julieta (lo del 15 no se comenta... La niña bonita era).
Paseos por la Giralda, por la Alameda, primeras charlas, primeras confidencias, aficiones compartidas y muchas otras cosas que el
fuego del amor alimentan.
Y en estas estamos, éste con nombre ruso de estación ferroviaria de Siberia con esta "guapazevi" de pseudónimo Julieta, muy contentos y felices, agradecidos a estos chicos del número y las dos letras, que un día nos enviaron unos correos con una pareja propuesta.