Como es de bien nacidos el ser agradecidos, contaré con gusto mi historia de
amor en be2. Ambos vivimos en Madrid, ella me escribió como quien no quiere
la cosa, a mí me gustaron su foto y sus características, tras unos cuantos
mensajes de tanteo y una expectación creciente,
la primera cita fué en en un
lugar muy agradable, el café Gijón.
Me gustó al primer vistazo, me siguió
gustando mientras hablábamos y me gustó definitivamente cuando más tarde
caminaba tras ella hacia la salida, supongo que se me entiende.
Ninguno de
los dos tuvimos prisa en separarnos, incluso ella tuvo el detalle, llamativo
en una mujer, de acompañarme paseando en dirección a mi casa un par de
kilómetros por La Castellana. Aquella visión nocturna de La Cibeles con ella
caminando a mi lado perdurará en mi recuerdo. Cuando nos despedimos en su
parada de autobús delante del Botánico yo estaba conmovido y
presentí que
aquello iba a durar.
De momento ya dura casi dos meses, con mucha atracción, mucha
sensualidad, mucho
cariño, muchas
caricias y un
romanticismo
desbordado. Nos vemos con mucha frecuencia pero seguimos mandándonos
correos porque hay sentimientos que se expresan mejor por escrito, aunque
cara a cara nos digamos muchas cosas inolvidables.
Creo que
internet es un modo estupendo de buscar pareja, es el medio que va con los tiempos y si lo usamos para todo lo más natural es que nos sirva también para esto. Porque también para esto, como para tantas cosas, internet es casi mágico. Eso sí, puede que no se acierte a la primera ni a la segunda, pero hay que persistir, y entretanto es entretenido e interesante conocer personas diversas. Es cuestión de tener una actitud positiva. Esta es mi historia.