Mi regalo de cumpleaños
Ayer fue mi cumpleaños. Mi novio está ocupadísimo con su trabajo y apenas saca tiempo para nada. Por eso me hizo especial ilusión el desayuno que me preparó con todo detalle.
Valoro el hecho de que madrugara un domingo (después de una semana de muchas horas de trabajo y pocas de sueño) para sorprenderme con este desayuno. No necesito nada más: ni joyas, ni lujos, ni declaraciones de amor; me basta su dedicación y este regalo romántico.
Este post pretende ser una reivindicación de los pequeños detalles. Dejémonos de exigencias de película para disfrutar de todo lo que tenemos cerca. De una tarta de fresa y un croissant de chocolate.
Starflower