Mujeres divorciadas, una nueva vida, una nueva oportunidad

Divorciadas: de muerte y vida

Empezar una vida nueva después de otra que no ha finalizado de lo mejor, debe ser una de las cosas más difíciles para un ser humano. Dejar atrás los afectos, el contacto tierno, y todo cuanto fue parte de algo que ya no existe, no es lo mejor para la moral. Pero es la salida más sana cuando todo lo demás ha muerto. En esta circunstancia no hay contactos con chicas o chicos que sirvan, ni los suficientes solteros y solteras capaces de hacer que alguien roto vuelva a ver las cosas con perspectiva.

Como en casi todas las cosas dolorosas, sólo el tiempo pone cada cosa en su lugar, momento en que la “nueva vida”, especialmente en el caso de las mujeres, de las divorciadas, adquiere dimensiones inesperadas. ¿Buenas?, ¿malas?, sólo las que estén en dicha situación pueden dar una respuesta que, en cualquier caso, siempe será estrictamente individual.

Las divorciadas y un pasado con estigma

Hace no tantas décadas, el que una pareja se separara implicaba algo parecido a la deshonra. La implacable y durísima moral católica se imponía como la única válida y, por lo tanto, se erguía también como la medida para juzgar estos hechos. En esta dinámica era la mujer la que salía más perjudicada.

Relegado el género femenino históricamente a roles secundarios en la sociedad, las divorciadas debían enfrentarse no sólo al mencionado juicio social, sino que también a un mercado laboral que sólo les abría las puertas a medias, dificultando el cuidado de los hijos en el caso de que los hubiera y, por supuesto, su propio desarrollo personal e intelectual.

Tuvieron que pasar años y mucha agua bajo el puente para que esto mostrase visos de cambiar. Hoy, toda esta dinámica se aprecia con otros ojos; las mujeres se han hecho un sitio en las grandes lides del trabajo, son independientes y el hecho de divorciarse, si bien continúa siendo una situación triste, no constituye el drama de hace algunos años. El desafío ahora es otro y se mueve por distintos rieles.

Divorciadas y una nueva y buena vida

Cada vez son más las divorciadas que dan credibilidad a ciertos estudios que afirman que los hombres se sienten atemorizados por mujeres independientes, que ganen su propio dinero y que sean activas a la hora de seducir o lograr una cita. Un cúmulo de factores derivados de la religión, la cultura y de las enseñanzas familiares en torno a cómo debe llevarse una relación sentimental, serían los causantes de que los varones eviten este tipo de parejas. 

Lejos de desesperarse o preguntarse acerca de la veracidad de dichos estudios, las divorciadas han decidido disfrutar del segundo aire de soltería que, deseándolo o no, les llegó. Para esto ocupan todas las alternativas que existen. La consigna es ponerse en pie de nuevo, abrir la mente, el corazón y prepararse para todo lo bueno que pueda traer el futuro en materia de amores.

Los tiempos en que el divorcio significaba una “sentencia” para la mujer hace mucho que han acabado. Hoy salen a bailar, buscan citas y están abiertas a una buena experiencia, no importa cuánto dure. Los chats y páginas webs dedicadas a la búsqueda de ligues y de citas constituyen una herramienta inigualable si lo que desean es volver a salir, disfrutar y, por sobre todo, sentirse vivas.

 

BLOG BE2 - AMOR, PAREJA Y RELACIONES EN INTERNET
Regístrate ahora, ¡gratis!
Soy
Busco
Nombre de usuario
Contraseña
E-mail