
Busqueda pareja: no sólo en la vida real
Intenta recordar el nombre de las películas que hayas visto y que traten sobre la búsqueda de pareja, el amor y amistad. ¿Muchas verdad? Sin duda, la temática romántica ha sido la más abordada por el cine de todos los tiempos y se han creado muchas historias sobre imposibles contactos amorosos, sobre las peripecias sentimentales (divertidas o no) de los protagonistas de tantos filmes en los que el guión se pudo resumir en la frase “busco amor”.
Independiente del tono que se les quiera dar (comedia, drama, etc.), las películas de amor están en el corazón del público porque hablan de una de las cosas más reales para todos los seres humanos: los sentimientos. La mayoría de la gente ha hecho un recorrido personal por casi todo el espectro de emociones que conocemos, y ver en la pantalla una situación parecida a la que ellos mismos están viviendo o a una que hayan experimentado con anterioridad (la búsqueda de una pareja, por ejemplo), los hace identificarnos con ella. Esta es una de las grandes virtudes del cine: hacernos entrar a un mundo fantástico pero, al mismo tiempo, cercano y conocido, lleno de elementos que en más de una ocasión hemos vivido personalmente.
Búsqueda pareja y el cine
Desde los años en que Lo que el viento se llevó nos mostró la relación de la bella Scarlett O’Hara con Rhett Butler, un cínico aventurero que ve en ella el fin de su eterna búsqueda de pareja, todo en medio de la épica de la guerra de secesión estadounidense, Hollywood nos ha llenado con historias que, a pesar de los matices, la ropa y la ambientación, apuntan al amor, uno de los principales pilares emocionales de las personas. Con el paso de los años vino otro hito de la cinematografía romántica: Love Story. En ella, Oliver Barret es un universitario con problemas de autoestima que ve cómo todo su mundo cambia cuando conoce a Jennifer Cavilleri, una hermosa mujer. Ambos jóvenes protagonistas se enamoran uno el otro, dando forma a una de las películas más exitosas de la década de los setenta.
Nada impide la búsqueda de pareja
Los años noventa originaron una de las producciones que más se adentró (de una manera directa y cruda, por lo demás) en la soledad y en la búsqueda involuntaria del amor: Leaving Las Vegas. Dirigida por Mike Figgs, quien también escribió gran parte de la banda sonora, trata sobre la caída moral y personal de Ben Sanderson, un guionista con su carrera profesional destrozada por culpa del alcoholismo. Después de perder a su esposa y su trabajo, toma la drástica decisión de viajar a Las Vegas a morir. En esa ciudad conoce a Sera, una prostituta emocionalmente tan rota como él. Las circunstancias los llevarán a iniciar una relación de pareja que, manteniendo el tono triste del filme, acabará con ambos enfrentados a sus propios fantasmas.
A pesar de la fantasía que siempre rodea a las películas de Hollywood y que es precisamente uno de sus grandes encantos y tal vez su principal fortaleza, lo que subyace a sus historias no es nada menos que la vida misma, con sus cosas malas y hermosas. La diferencia radica en el maquillaje, las luces y las grandes estrellas representando lo cotidiano. Cosas que a todos nos ocurren.

