
Buscar chicas: de la realidad a la ficción
Sólo existe una manera en que las verdades pueden decirse sin que las personas se sientan agredidas, al menos en sociedades occidentales: el humor. Casi todas las situaciones de la vida pasan por ese filtro y no puede ser de otra manera. De entre todas ellas, las más recurridas por cómicos y guionistas de películas, son las que tratan de adolescentes atrapados en embrollos debido a sus lazos de amistad; la aventuras de chicos que hacen de todo por conocer mujeres o por ayudar al colega tímido que busca novia, son una fuente de creatividad, al parecer, inagotable.
Que el cine toma situaciones, acontecimientos cotidianos y los exagera con fines dramáticos o jocosos, es un hecho conocido. Lo relevante para la industria es crear una historia con la que el público se identifique, sin importar si se trata de una que ya ha sido abordada de mil maneras; en esto existen fórmulas de éxito probadas y ningún productor se arriesgaría a dejarlas de lado. Una de ellas es la del grupo de jóvenes que se dedican a buscar chicas.
Buscar chicas: de películas y reiteración
La temática es conocida: empollones que nunca han besado a una mujer, universitarios hedonistas, adultos divorciados corriendo detrás de una segunda adolescencia, da lo mismo cuál se escoja. Lo central es que se vea a un grupo de hombres haciendo todo lo posible por buscar chicas, hecho que por añadidura llevará a los protagonistas a encontrar el verdadero amor de una manera peculiar.
El cine está lleno de películas que usan a este tipo de personajes como instrumento para sacar risas. Pareciera que los antihéroes románticos causan una empática fascinación en el público; nos reímos de sus infructuosos intentos por buscar chicas, pero nos identifica su lucha y empeño. Han sido innumerables los filmes que una vez tras otra nos han presentado las mismas situaciones, con los mismos resultados de público.
American Pie, 10 razones para odiarte y Road Trip, son algunas de las producciones que durante los últimos años nos han regalado sus variaciones del mismo tema. Sin embargo, fue Porky’s (1981) la primera película que utilizó una forma de humor que más tarde hizo escuela. Plasmó la historia de un grupo de amigos cuya única preocupación es buscar chicas.
Lo difícil de buscar chicas
Su comicidad erótica basada en chistes de doble sentido y en un argumento que gira exclusivamente en torno a cómo los alumnos de un colegio secundario se enfrentan a sus deseos sexuales y, de paso, a los problemas con el dueño de un bar, causó furor en su tiempo y estableció ciertos parámetros que se siguen empleando en las actuales películas.
Hay mucha gente que está en contra de la imagen que dan estas producciones sobre la sexualidad y sobre lo que en realidad significa buscar una relación sana, que dé margen para el crecimiento personal de dos adolescentes. Verdad o no, esta discusión no tiene importancia. Las películas no son las que enseñan ni las que entregan los primeros modelos de comportamiento. Una visión sobre el amor que se considere beneficiosa sólo puede provenir de la boca y de los actos de los padres.
Buscar el amor es una necesidad que excede al simple hecho de buscar chicas. En esa labor pasamos por un montón de experiencias más o menos buenas. Reírnos de ellas no nos hará mejores ni peores personas, pero sí nos dará para un buen rato. Y, por último, si no se tiene suerte, siempre habrá empresas serias de dating y citas que hagan más simple encontrar a alguien especial.
