
Las agencias matrimoniales y el amor
Hace tiempo que las agencias matrimoniales dejaron de ser un instrumento marginal a la hora de conocer chicos o chicas. Incluso, para hacer amigos, para quien dice busco amistad, existen empresas que usan métodos similares con óptimos resultados. Los que corren son días en los que ni el chico que busca chica, ni el tipo que solamente busca amistad, tienen sus oportunidades coartadas. Las cosas dependen de cada uno. La oportunidad y la herramienta están ahí. Sólo hay que abrirse a ellas.
Los prejuicios que antes existían en torno a las agencias matrimoniales se han diluido entre la evidencia de sus resultados y la necesidad que les dio vida. En la actualidad se han transformado en piezas clave en la vida sentimental de muchos que, o bien han comenzado a buscar a su pareja ideal con su ayuda, o ya han encontrado a alguien gracias a las empresas de dating. Además, actualmente el nivel de edad de los que recurren a ellas ha bajado lo suficiente como para asegurar que se trata de un servicio que cruza generaciones, ampliándose cada vez más.
Agencias matrimoniales: un servicio en alza
Hace más de 10 años, en 1997 aproximadamente, ya se hablaba acerca de la fortaleza de las agencias matrimoniales y su éxito entre solteros de todo el continente. Durante ese año sólo en España ya había unas 167 funcionando con una cartera de clientes al alza, en especial en las ciudades donde los métodos tradicionales para ligar no daban el resultado esperado. Y eso que el prejuicio era mayor que el que ahora existe. En Estados Unidos ya estaban institucionalizados los bares exclusivos para solteros y una de las empresas del sector más prestigiosas, Great Expectations, admitía poseer una lista de clientes de 700 mil personas.
Y aunque como ya se dijo, los tiempos han cambiado y las agencias matrimoniales, sean tradicionales u online, están cada vez más posicionadas entre los solteros y solteras de España, aún se puede percibir en algunos desconfianza con respecto a los métodos que utilizan. Podemos deciros que hay nada qué temer. Lógicamente ninguna de esas empresas publicará información clave para el desarrollo de su servicio, pero sí dan los antecedentes necesarios como para que las personas nos hagamos una idea clara de cómo funcionan.
Agencias matrimoniales: seriedad ante todo
La mayoría de las agencias matrimoniales trabaja utilizando una base de datos de personas con sus edades, preferencias y gustos, entre otra información necesaria para buscar la pareja más apropiada. Con todo eso en consideración, se organizan reuniones que sirven para que los interesados se conozcan y vean si se animan para una segunda cita. Otras empresas sustentan su estrategia en un equipo de psicólogos y sociólogos que evalúan los perfiles de los que disponen; de esta forma se obtiene una visión más clara del cliente, de su personalidad y del tipo de persona que podría ser la ideal para él.
Pero más allá de los métodos, los prejuicios y las desconfianzas, está la naturaleza de un servicio serio y responsable que pone lo mejor de sí para que los que están solos salgan de esa situación. Encontrar el amor es algo a lo que todos tenemos derecho.
